Él cayó. La oscuridad se hizo sobre él.
Pero ella le recordó que sólo eran nubes grises y que detrás de estas, el cielo era azul.
Él le enseñó que era la magia.
Y quiso compartirla con ella.
Ella soñó con los ojos abiertos.
Y ahora deja que él sueñe con ella.
Él bailó, y alzó su mano.
Alzó su mano en busca de ella.
Él y ella rieron.
Pero también lloraron. Y gritaron. Pero nunca dejan...
sábado, 25 de marzo de 2017
Suscribirse a:
Entradas (Atom)