Odio los cuentos de hadas por que solo mostraban que las cosas siempre acababan bien. Odio, con todas mis fuerzas, a la persona que veo en el espejo ahora mismo. Odio ser tan callada, y a la vez tan habladora. Odio haber aguantado cosas que no debería y haber dado la cara cuando ya era tarde. Odio ser cobarde.
Odio ser tan perezosa, pierdo mucho tiempo simplemente mirando como este pasa. Odio...
domingo, 11 de octubre de 2015
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